Me llamo Elena Llorente. He sido alumna en un centro de educación diferencia y soy madre de tres hijos que acuden a un centro navarro también de educación diferenciada y, según una reputada emisora de radio de ámbito nacional en su informativo local de mediodía, soy muy parecida a los talibanes que hace unas semanas tomaron por las armas el control de Afganistán. Los mismos que arrinconan y menosprecian a las mujeres, los que quieren que se desvanezca su figura y se relegue a un plano secundario, a la inexistencia.

Si les soy sincera, cuando algunos compañeros me hablaron de estas declaraciones, me costó creérmelo. Me parecía difícil que la Cadena SER, a la que no cabe sino exigir rigurosidad en sus contenidos, permitiera este tipo de peligrosas analogías y afirmaciones propias de barra de bar en horas de madrugada, pero tengo que reconocer que, al llegar a casa y escuchar el audio, fue bastante peor de lo esperado. El informativo se abre con una referencia a que hoy en Afganistán los talibanes han impuesto la segregación por sexos en las escuelas (¿Antes no?). Establecida la comparación con el régimen talibán, ya puede introducir con calzador la noticia del día para él y su emisora en Navarra, que es la educación diferenciada (para él segregada como la de los talibanes) en nuestra comunidad.

Pero antes, y sabiendo que el silogismo introducido es desproporcionado, peligroso y falso, trata de escapar de sus consecuencias con unas infantiles y sarcásticas obviedades sobre Navarra y el régimen talibán, para tratar de que no parezca de lo que ya se ha encargado él que sea: los padres que eligen la educación diferenciada son muy parecidos a los talibanes para sus hijos. Vergonzoso. Indignante. Inaceptable.

No sueltan aquí la presa. La emisora ha decidido enviar a dos periodistas a las puertas de dos centros de educación diferenciada, para que nos cuenten a todos si en el de niñas hay niños, y viceversa, y allí se encuentran ambos, entrando en antena para decir que allí no se ven niñas y niños. Sorprendente. En uno de ellos, Miravalles, desde hace más de una década, todos los grupos de infantil de 3 a 6 años, son mixtos. Este año se ha iniciado la educación mixta en primero de primaria (Primaria). Más de doscientos alumnos, en  masculino, de los que la periodista no se da cuenta. Por si no ha quedado todo suficientemente claro, la noticia acaba literalmente con la frase: “¿Se van a quedar sin financiación pública? Pregunta que hacemos hoy, en el día en que Navarra deja de tener nada que ver con Afganistán”.

Semejante despropósito exige una rectificación y disculpas. Se insulta y veja a unos padres que lo único que han hecho es elegir libremente un modelo educativo, que se oferta en Navarra desde hace décadas, porque a ellos les parece adecuado para sus hijos. Un modelo de éxito extendido en países como Alemania, Francia, Australia o Estados Unidos, democracias que, al igual que España, distan mucho del Afganistán talibán. Modelo educativo al que el Tribunal Constitucional ha reconocido su derecho en una sentencia de 2018 a ser concertado por el Gobierno de España.

Si les soy sincera, nunca en mi etapa de alumna de un centro de educación diferenciada de Madrid me había sentido señalada, ni me habían insultado por este motivo. Tristemente tengo que decir que a mi hijo sí que le han insultado por la calle al llevar el uniforme de uno de estos centros en Navarra. Este tipo de declaraciones no hace más que poner en el disparadero a niños y niñas, fácilmente reconocibles por el uniforme que llevan, para ser la diana de mofas, insultos o comparaciones desagradables que ningún niño debería sufrir porque sus padres hayamos elegido libremente este modelo.

Aquí está el problema: al Gobierno de Navarra, al PSN-PSOE y a los partidos que lo apoyan, sobre todo a EH Bildu (socio preferente), la libertad de elección les parece bien mientras se elija lo que ellos nos quieran imponer, pero, en el momento en que los padres osamos elegir un modelo diferente al que ellos promueven, nos señalan y nos convertimos directamente en fanáticos peligrosos como los talibanes.

Todo esto me parece muy serio como para banalizar o hacer comparaciones inasumibles e inaceptables, que exceden la crítica periodística. Le pediría a esta cadena de radio que se disculpara con todos los padres que elegimos libremente la educación diferenciada como opción educativa para nuestros hijos.

Artículo original en Navarra.com

Elena Llorente. Madre y alumna de educación diferencia, parlamentaria foral de Navarra Suma y miembro de Ciudadanos