En los últimos meses las noticias sobre nuevos máximos en la factura de la luz se han venido sucediendo casi a diario, pero ¿cuál es el motivo? El precio de la electricidad se fija en las subastas del mercado mayorista, el denominado pool. A la hora de cubrir la demanda primero entran las energías más baratas y se van sumando energías más caras hasta cubrir la demanda total, fijando la última fuente de energía que ha entrado en el pool el precio para todas las demás. Si analizamos cuándo entran las diferentes fuentes de energía podemos constatar que las energías renovables (eólica y solar) y la energía nuclear entran las primeras en la subasta al menor coste ya que estas energías renovables no pueden almacenarse por lo que tienen que vender su energía en el momento en el que se produce y las centrales nucleares además tienen unos elevados costes de parada y arranque por lo que están siempre funcionando. Si con ellas no logran cubrir toda la demanda la siguiente fuente de energía en entrar es la hidráulica que sí tiene capacidad de acumulación y lo hace a un precio mayor que las anteriores. Si con esta energía tampoco se logra cubrir el total de la demanda es cuando entran las centrales térmicas, las más caras, cerrando así la subasta y fijando el precio de la electricidad para el resto de energías que han entrado antes en el pool.

Y es aquí donde estriba la importancia de aumentar la capacidad de energías renovables, cuanta más electricidad se produzca con estas instalaciones menos dependencia tendremos de las centrales térmicas y más barata pagaremos la electricidad, ya que el precio del gas (usado mayoritariamente en estas centrales) se ha incrementado en un 500% en el último año y el precio de los derechos de emisión de CO2 que pagan este tipo de infraestructuras por funcionar ha duplicado su valor. Pero hay más motivos para seguir apostando por las renovables. Este tipo de energías siguen la curva de aprendizaje basada en la ley de Wright, es decir, van disminuyendo su precio de manera constante cada vez que se dobla su capacidad instalada. Cuantas más instalaciones de energías renovables se ponen en funcionamiento más barato es su coste de producción. Así, en los últimos 10 años, la energía eléctrica producida por paneles solares fotovoltaicos ha reducido su coste en un 90% y la energía eólica en un 70%.

En esto radica la importancia de la instalación de energías renovables, cuanta más capacidad más energía para cubrir la demanda y menos necesidad de producir electricidad en centrales térmicas con lo que el precio de la energía disminuiría drásticamente. El MITECO conocedor de esta solución y para evitar las críticas por su inacción en esta crisis energética ha iniciado los trámites para celebrar en octubre una nueva subasta de 3.300 MW eólicos y fotovoltaicos con plazos de ejecución acelerados. Pero esto no es suficiente, se necesita avanzar en un nuevo modelo energético en el que se modifique el sistema de costes regulados, los denominados beneficios caídos del cielo e incluso el mercado mayorista.

Pero hay que actuar ya, y no parece que este Gobierno tenga la valentía necesaria para hacerlo. Su cobardía la seguiremos pagando en las próximas facturas.

Articulo original en ABC

 

Elena Llorente

Ing. Industrial en Tecnologías Energéticas y Dra. en Ciencias y Tecnologías Industriales

Secretaria de Acción Institucional Cs Navarra